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Como los diez leprosos

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El papa Francisco pide meditar este evangelio para transitar “juntos y en camino” la sinodalidad: “Esto no es una moda que solo viene bien porque estemos globalizados” sostiene Verónica Rozas, profesora y panelista del último Curso de Rectores. Junto a educadores del Instituto Pironio, ofreció algunas claves sobre el proceso sinodal al que están llamadas todas las escuelas y que “habla de la naturaleza de la Iglesia, su forma, su estilo y su misión”, dijo.

La oración e invocación al Espíritu Santo que el Papa Francisco pronunció cuando llamó al Sínodo de la Iglesia, orientó el último día en el espacio virtual del Curso de Rectores. Desde este lugar, los panelistas del Instituto Pironio plantearon un itinerario profundo; cómo pueden las escuelas transitar “un camino de sanación” siendo parte protagonista de la iglesia sinodal.

Así lo planteó Verónica Rozas, licenciada Ciencias Religiosas que desempeña cargos directivos y es una pionera en la formación virtual y pastoral de grupos juveniles. Ella introdujo en febrero una hoja de ruta “en la que todos, niños, jóvenes, adultos, laicos consagrados, obispos y religiosos sin acepción; tenemos que abordar para comprender y vivir la sinodalidad”.

Esto no es algo que está de moda o que nos viene bien porque estemos globalizados, – dijo -sino que es una forma de ser Iglesia; el ser mismo de la iglesia. Y cuando vamos a los hechos de los apóstoles encontramos cómo las primeras comunidades vivían la sinodalidad”.

Juntos y en camino

La educadora del Instituto Pironio precisó que:

Una iglesia sinodal tiene conciencia de que escuchar es más que oír. Es una escucha recíproca en la que cada uno tiene algo que aprender. Ésta es la novedad; porque cuando hablamos de escuchar siempre nos referimos a ponernos en el lugar del otro, entenderlo, ser empático, pero acá lo que plantea el Papa Francisco es dar un paso más; tenemos que aprender del otro.  Para la iglesia significa que todos tenemos algo que aportar, en mayor o menor medida, de acuerdo a mi carisma o ministerio.

En la sinodalidad, la palabra de Dios tiene un lugar muy especial: el papa Francisco pide meditar el evangelio de los diez leprosos. Ellos salen al encuentro de Jesús y Él les dice: vayan a presentarse a los sacerdotes; entonces mientras caminan, van sanando. Solo uno vuelve a agradecer la curación, era un extranjero; y Jesús le responde: ponte de pie y vete; tu fe te ha salvado.

La sanación es “juntos y en camino”. Todos tenemos algo que solucionar en esta vida cotidiana, resalta el Papa. Esto no es sencillo, solo uno vuelve a la propuesta de Jesús. En su homilía el santo padre dice que la sinodalidad nos invita a salir de las certezas, a dejar las seguridades, para animarnos a pedir: Jesús, ten piedad de nosotros. Y dar pasos humildes y concretos.

Este proceso empieza en el encuentro con el otro, abre instancias de diálogo, escucha atenta, y genera interrogantes que podemos contestar, en oración. Es como un círculo virtuoso; y en él, representantes de todas las instancias que tiene la escuela comparten la celebración de la palabra y un discernimiento participativo.

Miedos y desafíos

Uno de ellos es superar el clericalismo: pensar que la religiosa o el cura no me van a dejar hacer. En un clima de diálogo y oración vamos a poder superar esos obstáculos que en realidad no existen, si existe el diálogo.

Una reforma eclesial que transforme y recree estructuras y paradigmas. Aquí, el miedo puede ser quedarnos dónde estamos y poner parches. Pero esta nueva etapa post pandemia exige pensar y recrear las estructuras. Tampoco se trata de tirar todo abajo.

Formar en la sinodalidad. Se trata de aprender vivir las habilidades relacionales, escuchar al otro y hacerme escuchar.

Repensar las relaciones y las dinámicas comunicativas eclesiales y escolares. Saber expresarse para que el otro me entienda. Es importante que no nos callemos.

 Discernir, y cambiar el modo de proceder. En sinodalidad, viviendo el día a día, vamos a dar pasos que tendremos que revisar a cada momento para seguir adelante y mejorar.

Entender la reforma como una conversión pastoral.  Significa salir a la misión y pensar de otra manera las actividades del colegio. Como pueblo de Dios tratamos de involucrar en el camino a todas las etapas y a cada una de las personas que son partes de la comunidad.

Hay dos frases que resumen la sinodalidad:  camino para escuchar con audacia la voz del espíritu. Y expresión de la Iglesia que brota del Evangelio de Jesús, llamada hoy a encarnarse en la historia, en creativa fidelidad a la tradición.

En definitiva, se trata de lograr un mejor clima de trabajo en nuestras instituciones y una pastoral que responda realmente a cada una de las personas que habita en la escuela.

Oración del Sínodo

Ven, Espíritu Santo.
Tú que suscitas lenguas nuevas
y pones en los labios palabras de vida,
líbranos de convertirnos en una Iglesia de museo,
hermosa pero muda, con mucho pasado y poco futuro.

Ven en medio nuestro,
para que en la experiencia sinodal
no nos dejemos abrumar por el desencanto,
no diluyamos la profecía,
no terminemos por reducirlo todo
a discusiones estériles.

Ven, Espíritu de amor,
dispón nuestros corazones a la escucha.
Ven, Espíritu de santidad,
renueva al santo Pueblo de Dios.
Ven, Espíritu creador,
renueva la faz de la tierra. Amén

El Instituto “Cardenal Eduardo Francisco Pironio”

Con una presencia que lleva ya 22 años, el Instituto Pironio se convirtió “en un lugar de avanzada en la reflexión de la pastoral de los jóvenes, profundamente entrelazada con la pastoral educativa”. Así habló el padre Walter Paris de la participación de este organismo en el Curso de rectores. El lo vio nacer y crecer; y sus integrantes son “amigos de la vida”, personas que formaron su corazón.

El instituto Pironio depende del departamento de laicos y familia del Episcopado Argentino y  posibilita la existencia de un marco académico en el que se reúnen profesionales, docentes y agentes de pastoral para encontrar nexos entre la realidad juvenil y la misión.  Es un ámbito de reflexión, investigación, producción de material y oferta de instancia formativa.

Fuente: Verónica Rozas es Catequista. Coordinadora del Programa de Educación Virtual del Instituto Pironio. Tiene más de 25 años de experiencia como docente de nivel medio, cargos directivos, y una vasta experiencia en gestión de la pastoral educativa.

Verónica Rozas

Catequista. Coordinadora del Programa de Educación Virtual del Instituto Pironio. Tiene más de 25 años de experiencia como docente de nivel medio, cargos directivos, y una vasta experiencia en gestión de la pastoral educativa.

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