El proceso de escucha a los jóvenes “Con Alas y Raíces” resonó con fuerza en El Calafate y los participantes que viajaron al encuentro nacional en Buenos Aires propusieron que todos los chicos sean parte de lo que está por venir. La proclama final fue “como una semilla” para esta comunidad de la Patagonia, y Nevenka Skvarca, asesora pedagógica del Colegio “Padre Manuel González” cuenta que los alumnos seguirán abordando “la pregunta por la vida, las decisiones, los vínculos, la vocación y el futuro” que hicieron nacer el lema de la escuela para este 2026: “Con vos, todo tiene sentido”.
Del 18 al 20 de noviembre de 2025, Buenos Aires fue el punto de encuentro nacional de jóvenes de escuelas católicas de todo el país que llegaron con sus historias, sus búsquedas y sus preguntas. Entre ellos, dos estudiantes de nuestra comunidad viajaron para ser parte de ese encuentro: Tamara y Magalí. Sus voces y lo que vivieron en esos días, merecen ser compartidas.
Tamara es del Centro Educativo Joven Labrador, El Calafate, Diócesis de Río Gallegos. Ella habló de su experiencia: «Para mí fue algo complicado, porque por primera vez me separé tantos días de mi hija —dijo–. Pero el conocer a chicos de otras provincias, escuchar sus historias y sus modalidades de estudio fue muy valioso. En ningún momento faltaron las risas. Me gustó haber conocido las universidades y la verdad es que la pasé re bien. Ojalá pronto se repita, porque es muy lindo poder compartir y expresarse con libertad: decir en qué nos ayudan los colegios y en qué no.»
Las palabras de Tamara hablan de algo profundo: animarse a salir del lugar conocido, a separarse de lo propio, para descubrir que en el encuentro con otros hay algo que también nos completa. Esa libertad de expresarse, de decir lo que falta y lo que sobra, es exactamente el espíritu que el encuentro buscó construir.
Magalí es alumna del Colegio Padre Manuel González, El Calafate, Diócesis de Río Gallegos.
Las palabras de Tamara hablan de algo profundo: animarse a salir del lugar conocido, a separarse de lo propio, para descubrir que en el encuentro con otros hay algo que también nos completa.
«Es un privilegio haber podido vivir en carne propia toda esa experiencia, y también ser la primera diócesis en llegar al encuentro ‘Con Alas y Raíces’, fue algo inolvidable que siempre recordaré con mucho cariño y orgullo. Conocer estudiantes de otras diócesis y poder escuchar lo que ellos vivían en sus colegios también fue muy impactante: saber que quizás no eran escuchados, acompañados, y que no le encontraban sentido a la vida misma, era un poco lamentable. Aunque después fue fantástico debatir, charlar, compartir y disfrutar. Las actividades que se propusieron nos unieron cada vez más como pibes y pibas que buscamos que nuestra voz sea escuchada.»
Magalí también rescata los lugares que conocieron —el Caminito, la Bombonera, la Catedral Metropolitana, el Obelisco— y destaca que, más allá de las diferencias (incluso las religiosas ya que ella pertenece a una Iglesia Evangélica), la experiencia fue de genuina apertura y encuentro.
Al regresar al sur, Tamara y Magalí no guardaron todo para sí: fueron a sus colegios, les contaron a sus compañeros lo que se habían construido en esos días, y propusieron que todos pudieran ser parte de lo que viene.
La proclama final del encuentro fue una semilla. Una de sus propuestas centrales fue dedicar el año 2026 a la búsqueda profunda de sentido: la pregunta por la vida, las decisiones, los vínculos, la vocación y el futuro. Y de esa semilla nació en nuestra comunidad educativa el lema de este año: “Con vos, todo tiene sentido”.
Un lema que no habla de individualismo, sino de presencia. Que reconoce que, sin cada uno, falta algo. Que el acompañamiento y el encuentro con otros ayudan a descubrir el sentido de la vida y a no sentirse solos en el camino. Eso fue exactamente lo que Tamara y Magalí vivieron en Buenos Aires, y lo que ahora nos proponen vivir a todos.
Gracias Tamara y Magalí. Por animarse, por volver, y por traer con ustedes algo de lo que se construyó allá. Gracias Con Alas y Raíces por generar el Encuentro Nacional de Estudiantes de Escuelas Católicas.
El Colegio Polimodal Padre Manuel González nació en 2004 para las familias de Calafate que valoran la formación académica acompañada por una fuerte impronta pastoral.
La institución cumplió veinte años y para este aniversario los alumnos tomaron como proyecto entrevistar a distintas personas que conocieron al “Padre Manuel González” fallecido en 1991. González fue uno de los últimos misioneros salesianos que recorrió cada rincón de Santa Cruz. Conocido como “El Cura Linyera”, “El Cura Gitano” o simplemente “El Curita González” se ordenó sacerdote en Turín en 1937, y poco tiempo después llegó a nuestro país. En Santa Cruz son recordadas sus visitas por cada puesto de estancia o toldería acompañado “por su bolsito, su altar portátil y su proyector de películas” relata hoy uno de los fundadores del colegio, el Padre Lito Álvarez. El padre Lito fue párroco de El Calafate durante más de dos décadas y actualmente cumple su misión sacerdotal en El Salvador.
FUENTE: Nevenka Skvarca, asesora pedagógica del Colegio “Padre Manuel González” de El Calafate.


