Una Pastoral que acompañe la vida

Iniciábamos nuestro número anterior reflexionando sobre “Educar en una vida con sentido”. Durante estos primeros días del ciclo lectivo algunos acontecimientos sucedidos en torno a las escuelas y a los jóvenes nos han sorprendido y nos invitan a reflexionar. Lo ocurrido en San Cristóbal (Santa Fe), la muerte de una joven en Merlo (Buenos Aires) y las amenazas virales en las escuelas de todo el país, son situaciones que nos cuestionan.

Las diferentes juntas diocesanas han orientado a los colegios sobre las medidas a tomar y los aspectos a tener en cuenta, lo mismo se ha hecho desde el Estado en las distintas jurisdicciones. Sin embargo, me parece oportuno profundizar sobre las cuestiones de fondo detrás de estos hechos.

¿Qué lleva a los jóvenes a responder a este tipo de desafíos? ¿Qué los lleva a pensar en eliminar la vida de otro? ¿Qué dolor tan grande los aqueja para quitarse la propia vida? ¿Qué soledad tan fuerte están viviendo que no hay nadie a quienes puedan recurrir? ¿Cuán lejos estamos los adultos de estas situaciones que no logramos verlas, prevenirlas, acompañarlas?

Providencialmente en estos tiempos el mensaje del Papa Francisco, primero, y de León XIV, ahora, enfocan la reflexión sobre el rol de la educación, y en particular de la educación católica, en la manera en que acompañamos la vida de nuestros niños, niñas y jóvenes. Como producto de una escucha activa nos invitan a acompañar la vida y frente a estos “retos” nos proponen otros “desafíos”:

Generar espacios de escucha, espacios de silencio, discernimiento y diálogo con la conciencia y con Dios,

Desarmar las palabras, para preguntarnos qué dicen, qué provocan, qué construyen o destruyen, para reconocer cuándo generan miedo en otros, para volver a elegir aquellas que cuidan, que respetan y que dan vida.

  – Custodiar el corazón: la relación está antes que la opinión, la persona antes que el programa

No solo debemos acompañar a los jóvenes, sino también a los docentes. En su carta apostólica el Papa León nos decía “La escuela católica es un ambiente en el que se entrelazan la fe, la cultura y la vida. …no bastan las actualizaciones técnicas: es necesario custodiar un corazón que escucha, una mirada que anima, una inteligencia que discierne”.

Necesitamos generar en nuestras escuelas, hoy más que nunca, una pastoral que acompañe la vida. Durante el próximo mes ya empezaremos a desarrollar algunas actividades propuestas por los jóvenes en el encuentro nacional de “Con Alas y Raíces” iniciando los foros y estamos preparando el Encuentro Nacional de Pastoral Educativa (12 y 13 de junio), los invitamos a sumarse.

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