Iniciamos este mes un nuevo ciclo lectivo con muchos desafíos por delante. En un mundo signado por cada vez más enfrentamientos, el Papa León XIV nos invita a trabajar por una Paz desarmada y desarmante.
Esta invitación no se nos presenta descolgada de lo que venimos trabajando, sino que se suma y se entrelaza con lo que ya venimos realizando.
El año pasado finalizábamos reflexionando sobre el mensaje final que nos presentaran nuestros jóvenes luego del camino recorrido “Con Alas y Raíces” y la propuesta de “Diseñar nuevos mapas de esperanza” a que León XIV nos convocara en el marco del Sínodo.
En sintonía con lo que surgió de la escucha a nuestros estudiantes, los tres nuevos desafíos del Pacto Global Educativo nos señalan que debemos profundizar en la vida interior de nuestros jóvenes que nos “piden profundidad; necesitan espacios de silencio, discernimiento, diálogo con la conciencia y con Dios”, humanizar lo digital “colocando a la persona antes que el algoritmo y armonizando las inteligencias técnica, emocional, social, espiritual y ecológica” y educar en una “paz desarmada y desarmante” formando con “lenguajes no violentos, en la reconciliación, en puentes y no en muros; «Bienaventurados los pacificadores» (Mt 5,9) se convierte en método y contenido del aprendizaje.”
Este año nos enfocaremos en que todo lo trabajado vuelva a nuestras comunidades y a nuestras diócesis como respuesta concreta a lo que los jóvenes nos están pidiendo. Será un año para profundizar en las distintas propuestas surgidas y signado por lo diocesano y lo regional, dando protagonismo a los jóvenes. En los próximos meses, les estaremos acompañando algunos subsidios para aquellas comunidades educativas, diócesis o regiones que quieran asumirlos destinados a poner en marcha los foros estudiantiles, la semana de diálogo estudiantil y otras actividades que puedan surgir en el marco de trabajar bajo la propuesta de “Una vida con sentido”.
Asimismo, este año les proponemos un Encuentro Nacional de Pastoral Educativa los días 12 y 13 de junio en Buenos Aires para profundizar juntos sobre nuestra tarea, compartiendo experiencias y profundizando en la línea de trabajo que hemos definido en nuestro encuentro de junio del año pasado junto a referentes de pastoral de las distintas diócesis del país. Este encuentro está orientado a todos los referentes de pastoral de nuestras comunidades educativas. En los próximos días estaremos compartiéndoles más información para que puedan ir programando su participación.
Queremos insistir en invitarlos a sumarse a nuestra formación sobre “Prevención de adicciones en ámbitos educativos”. Una realidad que nos atraviesa a la que necesitamos y queremos generar una propuesta institucional. Nos gustaría contar con al menos un referente por diócesis para que después pueda replicar la propuesta en todas a las comunidades educativas diocesanas. Todavía estas a tiempo de sumarte.
Ponemos toda nuestra tarea a los pies de la Virgen de Lujan para que ella nos acompañe en el ofrecimiento de nuestro trabajo cotidiano a su Hijo