Alumnos de la Facultad de Artes y Ciencias Musicales de la UCA y una interacción con las “orquestas escuela”. Cuando “la música se convierte en un lenguaje compartido que facilita la inclusión, la expresión individual y el reconocimiento recíproco”. Un aporte de la profesora María Laura Muñiz.
La Experiencia Formativa Inclusiva (EFI) que involucra a la cátedra de Dirección Orquestal de la Facultad de Artes y Ciencias Musicales de la UCA, desarrolla un trabajo integral, participativo y colaborativo. Esta iniciativa articula contenidos relacionados con el lenguaje musical y la gestualidad expresiva como herramientas para la transmisión de valores. Su propósito es fomentar el desarrollo integral de los estudiantes, promoviendo su vinculación y colaboración con distintas orquestas juveniles e infantiles de la ciudad de Buenos Aires.
En esta propuesta, los estudiantes y docente de la cátedra llevan adelante actividades que abordan la gestualidad propia de la dirección musical como una forma de lenguaje expresivo e interpersonal. A través del intercambio con los integrantes de las orquestas escuela, los alumnos comparten sus saberes, generando un espacio de aprendizaje recíproco y enriquecedor.
Este entorno favorece una vivencia profunda del gesto como medio de conexión, en la que la comunicación se construye mediante acciones, palabras y silencios significativos. Así, la dirección orquestal se transforma en un canal para la interpretación musical, basada en el compromiso estético y en la capacidad de transmitir emociones, sentimientos y sensibilidad artística.
El trabajo gestual se enmarca en un contexto comunitario amplio y diverso, que desafía y moviliza a los participantes. En este escenario, el gesto no solo se entiende como una herramienta técnica, sino como una vía para el desarrollo integral del ser humano, promoviendo una conciencia profunda, tanto personal como social, y reafirmando el valor del arte como espacio de encuentro, transformación y responsabilidad colectiva.
La dirección e interpretación de una obra musical requiere un trabajo pormenorizado de sus partes constituyentes realizadas por cada individuo, pero también necesita de la búsqueda de objetivos comunes y trascendentes. La orquesta funciona como un instrumento musical extendido a sus integrantes; un instrumento con vida y voluntad propia. El proyecto se compromete con la sociedad focalizándose en la construcción de los vínculos interpersonales que constituyen un todo articulado. De este modo, las tramas intangibles que reúnen a los sonidos en lo que denominamos música reflejan esos vínculos inefables de la comunicación no verbal del gesto musical.
La experiencia impacta profundamente en los alumnos universitarios, promoviendo el desarrollo de su sensibilidad, empatía y respeto hacia la diversidad. Al interactuar con distintos grupos y realidades, los estudiantes aprenden a valorar las diferencias y a cultivar actitudes de escucha activa y diálogo abierto, fortaleciendo su capacidad para relacionarse desde la comprensión y el afecto.
Además, esta vivencia fomenta en ellos un sentido de responsabilidad social y compromiso ético, sensibilizándolos sobre el poder transformador del arte en las comunidades. El proceso los invita a conectarse consigo mismos y con los demás, impulsando un crecimiento personal que trasciende lo académico y técnico, integrando valores fundamentales para la convivencia y el respeto mutuo.
De este modo, la experiencia contribuye a formar individuos íntegros, conscientes de su rol no solo como músicos, sino también como agentes de cambio y construcción de puentes humanos a través de la música.
El propósito fundamental del servicio solidario es facilitar el acercamiento y la transmisión de los contenidos prácticos y conceptuales básicos relacionados con la gestualidad en la dirección musical y orquestal, dirigidos a niños y jóvenes integrantes de orquestas juveniles e infantiles. En un sentido más amplio, esta comprensión y práctica gestual no solo expresa intenciones musicales, sino que también transmite valores artísticos basados en la colaboración y en el trabajo conjunto orientado hacia metas compartidas.
La solidaridad que se promueve en esta experiencia no es un proceso unidireccional de transmisión de conocimientos, sino que se caracteriza por una colaboración recíproca entre los participantes, donde cada individuo aporta desde su singularidad a favor del bienestar común.
Participar en proyectos de aprendizaje y servicio brinda a los estudiantes de la Facultad de Música la oportunidad de comprender, explorar y socializar saberes, integrando al proceso los valores fundamentales de la Universidad. A través de la escucha activa y el diálogo en contextos diversos, los alumnos amplían su formación, reconociendo la riqueza del intercambio en entornos plurales y comprometidos socialmente.
Del mismo modo, estas experiencias impulsan una «cultura del encuentro», entendida —siguiendo el enfoque del Papa Francisco— como una forma de convivencia que valora al otro, promueve el respeto por la diversidad y fortalece vínculos auténticos a través del diálogo, la escucha activa y el trabajo conjunto. En el ámbito de las orquestas escuela, donde confluyen trayectorias personales y contextos heterogéneos, la música se convierte en un lenguaje compartido que facilita la inclusión, la expresión individual y el reconocimiento recíproco.
Mantener y fortalecer estos espacios dentro del ámbito universitario no sólo potencia la formación profesional de los estudiantes, sino que también refuerza el compromiso de la institución con una educación artística inclusiva, transformadora y centrada en lo humano. Estas experiencias posibilitan la articulación entre el saber académico y las realidades sociales, integrando el arte como un lenguaje compartido que promueve la participación, la inclusión y el encuentro significativo con el otro.
FUENTE: La profesora María Laura Muñiz es Licenciada en Dirección Orquestal y Profesora Superior en Música por la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA). Docente en las cátedras de Dirección Orquestal de la Facultad de Artes y Ciencias Musicales (UCA), Especialista en Entornos Virtuales de Aprendizaje y Coordinadora de Extensión (FACM). marialauramuniz@uca.edu.ar


