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Los chicos tienen derecho a la Educación Inclusiva

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Escribe el Licenciado Pedro Crespi.  Director Ejecutivo ASDRA.

www.asdra.org.ar

 

Los niños y adolescentes con discapacidad tienen derecho a una educación inclusiva. Esto es con una Nueva Ley, o no. ¿El motivo? La Argentina incorporó a su ordenamiento jurídico en 2008 a la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad -Primer Tratado de Derechos Humanos del siglo XXI-, y que en su artículo 24° expresa con claridad: “Los Estados Partes reconocen el derecho de las personas con discapacidad a la educación (…), sin discriminación y sobre la base de la igualdad de oportunidades”. Y resalta: “Asegurarán un sistema de educación inclusivo a todos los niveles, así como la enseñanza a lo largo de la vida”.

 

La Convención, que tiene carácter supranacional, es contundente. Y ofrece, de esta manera, un poderoso encuadre legal para una cuestión que desde una perspectiva axiológica fue siempre legítima: los niños y las niñas, en su conjunto, tienen derecho a aprender juntos y en un contexto de diversidad. Los desafíos, entonces, están en los urgentes cambios que debe impulsar el Sistema Educativo a través de prácticas creativas e innovadoras para garantizar una enseñanza de calidad e inclusiva.

 

En la Asociación Síndrome de Down de la República Argentina (ASDRA), si bien valoramos la consulta federal de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis) para una Nueva Ley de Discapacidad, entendemos que, en rigor, lo más importante es que haya verdadera voluntad política y compromiso largoplacista para mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad. Y esto, más allá de una Nueva Ley -o no-, por ejemplo, implica hacer cumplir la Convención y conocer con precisión cuántas personas con discapacidad hay en el país. En ese sentido, al menos para las organizaciones de la Red Argentina de Familias de Personas con Trisomía 21 (Red T21), el Estado nacional perdió una oportunidad histórica en el último Censo. Por eso, ya enviamos una carta al INDEC para que en 2023 asuma su compromiso de realizar la Encuesta Nacional de Discapacidad. Sin números es muy difícil tener un diagnóstico claro acerca de la situación para impulsar políticas públicas y, en consecuencia, promover el desarrollo de programas y acciones específicos en pos de transformar la educación con un diseño universal.

 

Una digresión, en relación a los números. En ASDRA sí los tenemos y los generamos, ya que cada persona cuenta. Nadie es prescindible. Así, desde diciembre del año pasado llevamos adelante la campaña “Síndrome de Números”. Se trata de la primera base de datos dinámica y online que, en tiempo real, permite a las personas con síndrome de Down y a sus familias registrarse en www.sindromedenumeros.com.

Según las estadísticas que tenemos, hasta el momento, con cerca de 4500 inscriptos, este es el panorama en relación a la educación: el 17% de los niños no inició su escolarización; uno de cada dos adolescentes no concurre al Secundario; y el 66 % de los jóvenes y adultos carecen de formación para el empleo. El desafío es evidente: ¡tenemos que repensar el Sistema Educativo! ¿Incluye o excluye?

Sobre la Nueva Ley

Volvamos a la Nueva Ley de Discapacidad. Desde ASDRA y la Red T21 enviamos un documento con nuestra visión a las autoridades de la Andis, y se la adelantamos también a los 72 senadores y 257 diputados del Congreso de la Nación. En relación al eje de Educación pusimos el foco, entre otras cuestiones, en los siguientes puntos que consideramos relevantes:

 

  • Que se hagan reformas para un Sistema Educativo inclusivo y de calidad, donde se establezcan lineamientos que permitan asegurar los recursos y las estrategias para garantizar la disponibilidad, la accesibilidad, la aceptabilidad y la adaptabilidad en favor de una educación inclusiva (con foco en dar respuestas a las distintas necesidades de los estudiantes con discapacidad -con los apoyos y ajustes necesarios y correspondientes).

 

  • Que se provea y garantice el ingreso, la permanencia, el egreso y la certificación de las personas con discapacidad en todos los niveles de la educación formal de gestión pública y privada con los apoyos necesarios.

 

  • Que se garantice, promueva y actualice la formación permanente de la práctica profesional docente; esto como una estrategia para transversalizar la discapacidad a lo largo de la carrera, que permita la toma de conciencia sobre aquélla a través de: cursos de capacitación en servicio y cambios de programas e incorporación de materias en los Profesorados y Universidades.

 

  • Que las currículas de formación docente ofrezcan contenidos vinculados con los derechos de las personas con discapacidad y la diversidad, y estén basados en el Diseño Universal del Aprendizaje.

 

  • Que se promuevan equipos de monitoreo para la accesibilidad a la información de las personas con discapacidad.

Alumnos Ciudadanos

Mientras insistimos por el cumplimiento del artículo 24° de la Convención, por un lado, y seguimos con atención los debates por una posible Nueva Ley de Discapacidad, por el otro, desde ASDRA visitamos escuelas donde realizamos diferentes actividades de capacitación para toda la comunidad educativa: alumnos, docentes y directivos, familias, profesionales y funcionarios. Lo hacemos a través del Programa “Alumnos Ciudadanos”, que tuvo un reconocimiento de la ONU y de la Comisión Nacional de Justicia y Paz.

 

El Programa cuenta con un equipo integrado por facilitadoras en educación inclusiva e instructores con síndrome de Down, que se formó especialmente para desarrollar dinámicas sobre la importancia del respeto a uno mismo, a los otros y al ambiente. Presentan, de manera presencial y online, temáticas transversales sobre realidades que están muy arraigadas en la trama social. Se muestra a la persona con discapacidad desde su rol de sujeto activo y generador de valor. Y tiene como una de sus principales metas acompañar los procesos de formación cívica y de conocimiento del mundo que llevan adelante las instituciones educativas y, sobre todo, la importancia de convivir en la diversidad. En los últimos cinco años el Programa visitó cerca de 50 escuelas y alcanzó con sus acciones a 2000 niños, 1000 familias y 500 docentes y directivos del país (en el segundo semestre habrá una capacitación gratuita y online para estos últimos; los interesados pueden escribirle a: carina.gomez@asdra.org.ar).

 

En ASDRA estamos convencidos que la educación inclusiva es un derecho humano. Es una cuestión de valores. Y trabajamos, en ese sentido, con ardor y convicción.

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