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Los niños nos sorprendieron

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“Ellos nos sacan risas y lágrimas, siempre esperando su clase, manejando el celular, mirando a sus compañeros, razón por la que suelen crearse audios y largas charlas”. Un testimonio de Yessina Boschetti, coordinadora de nivel inicial del instituto público de gestión privada de Bernardo de Irigoyen, Misiones, ubicado en el límite con Brasil, a donde “solamente se cruza por una línea imaginaria” dice.

El no estar presentes en las salas a lo largo de este tiempo nos hizo pasar por varios estados de ánimo, pero, lo primero que nos planteamos, fue la manera de no perder el vínculo con los alumnos y las familias. Automáticamente pensamos cómo comunicarnos, porque entonces la resolución oficial hablaba de 15 días de suspensión de las clases presenciales.

Comenzamos a utilizar el grupo de WhatsApp cuando apenas habían transcurrido cuatro días en que los niños habían asistido a sus salas de 3, 4 y 5 años de Jardín. Reprogramamos las planificaciones, analizamos las estructuras didácticas para reorganizar las clases, y decidimos planificar secuencias didácticas. Los primeros días costaron un poco más, porque al realizar los videos muchas maestras se sintieron expuestas, pero de a poco nos fuimos relajando y convirtiendo en expertas mediadas por la tecnología.

En el transcurso del tiempo estos videos fueron variando por el uso de diferentes aplicaciones digitales, sin embargo, no dejamos de utilizar recursos como calendario, títeres, entre otros.

Los que nos sorprendieron fueron los niños, día tras día realizando las diferentes propuestas, sin temor por el uso de un simple teléfono que nos permite estar conectados. Algunos viven en Brasil, y el no poder pasar ese límite imaginario, genera varios sentimientos, no sólo a ellos, sino a toda la población. Pero la tecnología nos hace sentir cerca, queda expuesto que los docentes tenemos ese poder de reinventar nuestra práctica, ya estamos a más de doscientos días y seguimos vinculados, ni siquiera existen los fines de semana, porque hay familias que envían las actividades los días que pueden y en el horario que pueden, son gendarmes, militares, aduaneros, policías, personal de migraciones, docentes y comerciantes.

Las maestras siempre estamos atentas a responder, porque es evidente que el niño espere una respuesta.

Las clases se envían diariamente, y un día a la semana tienen una especial de arte, inglés, música.  Cada quince días hay una de Educación Física. Llevamos un registro de todo, los niños adquirieron cierta rutina, algunos hasta se ponen el uniforme para realizar las tareas, y otros en pantuflas y pijamas.

Cada actividad lograda nos lleva a superarnos; y ya, un alto porcentaje de niños de sala de cinco, leen y escriben convencionalmente.  Junto a ellos están los de tres y cuatro años que se sienten parte de un grupo, aunque sea a través de un teléfono. Todos sienten la calidez del jardín, aunque estemos en otro lugar, tienen su mochila preparada “por si mañana volvemos”.

Tuvimos nuestros días de angustias y tristezas, pero recurrimos a lo que mejor sabemos hacer que es “enseñar”.  Es una retroalimentación con los niños que nos saca risas y lágrimas, ellos siempre esperando su clase, manejando el celular, mirando a sus compañeros, por lo que suelen crearse audios y largas charlas.

En la reflexión sobre esa Formación Inicial, vemos que definitivamente es el punto de partida de una gran carrera, y no sabemos con qué vamos a encontrarnos, sin embargo, a pesar de muchas limitaciones, podemos ser creativos y responsabilizarnos ante la situación. Las maestras jardineras del Instituto sin dudar generamos un clima de aprendizaje mediado por la Tics o Tacs, trabajamos sobre los errores y mejoramos como equipo, aprendiendo y desaprendiendo.

Los docentes con su propio y renovado rol, y las familias como ese puente para propiciar el aprendizaje, no en su cantidad sino en calidad.

Sin embargo, nos preocupa la importancia del vínculo, pero del vínculo cara a cara, los gestos la mirada, la afectividad de la sala.

Los alumnos son activos, creativos, las docentes increíbles garantizando el seguir con creatividad atravesando este tiempo, ojalá nos sirva para repensar nuestra práctica docente, nuestros tiempos y sobre todo el impacto de la afectividad en la enseñanza.  Cariños desde el punto más oriental de la Argentina

                                                                        

Fuente: Yessina Giovanna Boschetti. Coord. Nivel Inicial ISCLA – Prof. de Prácticas ISFD Normal 12

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