Editoriales

Vino y venció

P. José Alvarez
Presidente del CONSUDEC

El anuncio de la Buena Noticia, de que Dios se hizo presencia humana en el aquí y ahora de nuestra existencia, no es algo superficial en la vida de las personas, sino que tiene dentro el contenido que sana y responde a los grandes males que sufre el hombre hoy.  Pues la pérdida del sentido de la vida, el vacío del instante presente, el malestar íntimo del corazón humano frente al futuro incierto y frágil, hacen surgir la tentación de defendemos y cuidarnos y no vivirlo como promesa de esperanza. Todo ello genera un desconcierto lleno de asombro ante un niño que nace en el mundo rompiendo con el gesto tierno del Misterio Eterno que entra en nuestra historia, camina por nuestras calles, come con nosotros, y esa presencia vence la nada.

Porque Él ha nacido, porque está, ya todo es diferente, una presencia tan pequeña que rescata al mundo entero de la perversidad del vacío.

A Ti niño de Belén acudimos los hombres de todos los tiempos y lugares con todos nuestros anhelos y esperanzas a rogar su satisfacción, esa que nosotros no sabemos darnos.

 

¡Feliz Navidad!

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